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Versificación lúdica, poesía expatriada y, a esta altura, casi cualquier cosa. Surfeando el caos con Epicuro.
domingo, 26 de abril de 2020
Poemas con excusa X: poemas paralípticos 1 (alejandrinos)
jueves, 9 de abril de 2020
Poemas con excusa IX: más endecasílabos encontrados (4)
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Buena lectura (y buen surf en el caos, faltaba más).
(Raúl Lozano Palazón)
jueves, 31 de julio de 2025
Poemas con excusa: décimas mortuorias
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Estos poemas no tienen, faltaba más, pretensión de originalidad. Desde las elegías griegas hasta cualquier poema funerario de la actualidad, pasando por Coplas por la muerte de su padre, el epitafio que Shakespeare escribió para su propia tumba e infinidad de otras obras, la muerte ha servido de estímulo a la escritura y al arte. La razón no es misteriosa: dar salida estética a la pena, el dolor o la desolación es una prerrogativa humana. No utilizarla sería un pecado, quizás el único verdadero.
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jueves, 31 de diciembre de 2020
Poemas con excusa XII: versos maradonianos
En esta nueva entrega las distintas aportaciones girarán en torno a Diego Armando Maradona en relación a su reciente fallecimiento. Participan en esta entrada Alejo Steimbrg, Raúl Lozano y Pedro Poitevin.
Steimberg entra con un soneto endecasílabo (once de catorce para el diez) donde el eje central es la referencia a la cultura argentina y al propio Maradona a través de las distintas figuras que se mencionan. Tal como Jorge Luis Borges (ciego extraordinario, verso 2) en alusión a su poema "el gólem" (En su nombre la cosa se refleja, verso 1) donde se pone en evidencia que la palabra es una suerte de arquetipo de aquello que se nombra, dando a entender que la imagen de Maradona ha trascendido como arquetipo en la cultura popular. La forma se caracteriza por ser un soneto con tres cuartetos y dos versos finales. Este tipo de composición fue desarrollada por el poeta argentino Pedro Bonifacio Palacios de quien Borges dijo que había escrito los mejores y los peores versos de la lengua castellana. El ritmo se desarrolla de forma fluida reforzado por los paralelismos del segundo y tercer cuarteto. Por último, se cierra el poema con una referencia al gol llamado la mano de Dios como culmen del texto y de la propia carrera del futbolista.
Once de Catorce para el Diez
jueves, 30 de diciembre de 2021
Poemas con excusa: Zéjeles de Oriente
En nuestro quijotesco y anacrónico proyecto de recuperación de formas en desuso estamos de enhorabuena, tenemos nuevas aportaciones, buenas y cuantiosas, además de una nueva hornada de participantes que seguramente nos den buenas y gratas sorpresas.
La forma propuesta ha sido el zéjel del cual ya hicimos una entrada explicándolo, mientras que el tema o consigna ha sido: que los poemas contuvieran la palabra oriente, o bien que fueran en sí, textos orientalistas.
Empezaremos con el ejemplo de un servidor, Raúl Lozano. Está construido según el esquema propio del género, distribuido en tres estrofas narra el viaje del sol desde oriente en su amanecer, pasando por el mediodía en la segunda estrofa hasta el ocaso en la tercera. Por el contenido y la vuelta a la mudanza antes de cerrar el poema se sobreentiende que es un poema cíclico y se podría volver al primer verso para seguir leyéndolo (cada estrella representa /que un reloj de arena cuenta / el retorno de lo ausente) Formalmente se trata de un poema correcto, pero sin grandes efectos o variaciones respecto al originar, no obstante, ha cumplido su labor de ejemplificar lo que es un zéjel clásico.
Hacia oriente
Giro vida, mente y frente
Donde el sol nace y adora
Con su cara soñadora
Luz a luz en hora y hora
Como yema floreciente.
Hacia oriente
Giro vida, mente y frente
Cuando el fuego le rocía
Bajo el seco mediodía
Como látigo que guía
Al igual y al diferente.
Hacia oriente
Giro vida, mente y frente
En la noche parda y lenta
Cada estrella representa
Que un reloj de arena cuenta
El retorno de lo ausente.
Hacia oriente
Giro vida, mente y frente
Esta es la aportación de Víctor Atikof. Ha explorado una faceta más corta dentro del zéjel como composición, algo que sin duda le da mucha más ligereza y es muy necesario para darle vida y variedad a esta forma. El tetrasílabo inicial se convierte en bisílabo y los octosílabos se vuelven hexasílabos. Este tipo de alteraciones siempre quedan bien, de manera análoga a lo que ocurre con el romance y el romancillo, como forma más ligera de un mismo proceso que conserva la esencia de su hermana mayor.
Pero lo más interesante sin duda es la alternancia entre versos de seis y cinco sílabas para las partes que corresponderían a la mudanza. Esto hace que el ritmo sea más ligero y flexible. Coquetea con el verso libre, pero al leerlo se hace evidente que en ningún momento ha dejado de ser un zéjel.
Y en cuanto a la consigna, el poema trata un tema orientalista como lo es la imagen de Buda con referencias al Arbol de Bodhi (al árbol medita), a la deidad tentadora según el budismo (Mara), y por último a su ascensión y experiencia de iluminación (visión desnuda)
Buda
ante la duda
Al árbol medita
Mara lo incita
respira y evita
la tentación muda
Buda
ante la duda
Su luz le levita
Y vence bendita
Ya nada le quita
visión desnuda
Buda
ante la duda
El siguiente poema es una aportación de Marco Antonio. Formalmente es una zéjel clásico formulado a la perfección según el conocido modelo de Lope de Vega que pusimos como ejemplo. Esta fórmula está enriquecida con recursos literarios diseminados por el poema: vemos algunos casos de homonimia muy interesantes (oriente como verbo en presente de tercera persona del verbo orientar y oriente como punto cardinal) Tenemos por ejemplo una epanadiplosis que además puede leerse de forma capicúa (Tales son porque son tales). Se incluye un refrán que, para sorpresa de todos, cuadra perfectamente con la forma métrica seguida (No hay mal que por bien no venga) y con el sentido mismo del texto. Las antítesis son casi constantes como oposición de términos que resulta de los puntos cardinales y la contrariación de la condición humana. Lo más interesante de este poema es sin duda el mensaje que transmite: las oposiciones espaciales del mundo físico y geográfico son una representación de las contrariedades del sujeto, pero ambas deben aceptarse como parte de un proceso si se quiere reconocer y aceptar la naturaleza interna y externa que nos conforma y conforma al mundo. Cabe comentar que, curiosamente no cierra con una vuelta al estribillo.
Sur, y oriente,
y septentrión, y occidente...
Tales son, porque son tales,
cuatro puntos cardinales,
los que ubican nuestros males
de costado, espalda y frente.
Sur, y oriente,
y septentrión, y occidente...
Mas, según quién lo perciba,
y según se oriente y viva,
se torna la expectativa,
de un ángulo, diferente.
Sur, y oriente,
y septentrión, y occidente...
Y así, como si un resorte,
parece que se comporte
el sur como lo hace el norte
y oriente como occidente.
Sur, y oriente,
y septentrión, y occidente...
Y de la misma manera,
los males que concibiera,
al invertirse, los viera,
como bienes de repente.
Sur, y oriente,
y septentrión, y occidente...
De la diatriba a la arenga,
no hay mal que por bien no venga
ni vertiente que no tenga
un sentido divergente.
Sur u oriente,
ya según cómo se oriente...
Al margen de todo mal,
todo bien es, al final,
como un punto cardinal,
como un punto inconcluyente...
La siguiente aportación es cortesía de Gines Solaeche. Lo más característico es que en el estribillo se altera el tipo de verso, es decir, el tetrasílabo es siempre el mismo mientras que el octosílabo va cambiando a partir de la tercera estrofa. Este recurso seguramente se ha utilizado para darle más variedad al poema y hacerlo menos repetitivo Este poema utiliza una vez más en modelo de Lope de Vega, siempre con consonancias. Lo más reseñable es cómo ha mantenido la intensidad textual a lo largo de tantos versos creando hermosas imágenes donde se relaciona el amor carnal como impulso vital con el sol naciente (oriente), que es además el que trae, tanto las lluvias como el sol en la costa mediterránea española. Este mecanismo de la erotización del sol se va desvelando hacia el final del poema (aunque pronto alces tu cante / por el rincón del levante /con tu aureo más pujante). El poema cierra con un verso decasílabo que encaja perfectamente en el cierre como variación de la forma parisílaba.
Desde oriente
se oye la danza estridente
que en tu boca brilla inmensa
y el aire en tu voz se tensa
cuando se expande y condensa
en mi corazón caliente.
Desde oriente
se oye la danza estridente
como música en la arena
melodía de azucena
que gira en el cielo y suena
al caer sobre mi frente.
Desde oriente
hasta el mar en occidente
un arrollo de oro lleva
el silvo de alma longeva
que de tus labios se eleva
y en tus labios es corriente.
Desde oriente
nace sin luna el torrente
como flor de primavera
riachuelo hecho de quimera
y que anega al que bebiera
con su cuerpo transparente.
Desde oriente
hay una brisa que es relente
un viento que cuando vuela
roza a la alondra que anhela
— sobre las nubes de tela —
probar tu luz más ardiente.
Desde oriente
para morir en poniente
aunque pronto alces tu cante
por el rincón del levante
con tu áureo más pujante
y tu vientre incandescente.
Desde oriente
hasta los confines de occidente.
Cerramos esta sección con la aportación de Aragón Mafra. En este caso se trata de un zéjel de rima asonante. El uso de este tipo de rima ha dado lugar dentro del poema a un espacio más amplio y libre para la elaboración de imágenes complejas y bellas. El estribillo, sin ir más lejos, resulta intenso y contundente (La raigambre/por los ecos de mi sangre). Resulta remarcable cómo el tema del orientalismo supone el origen en oriente mismo, España como punto medio donde esta forma es adaptada desde el mundo árabe, y América donde la mezcla cultural termina de forjarse a través del autor que crea el poema. En este sentido el contenido es metapoético, en tanto que el tema tratado es a su vez la historia del propio zéjel, algo que, sin duda es un valor añadido.
La raigambre
por los ecos de mi sangre,
desde los viejos veneros
cruza mares y desiertos;
ha inundado mis esteros
y coloreado mi hambre.
La raigambre
por los ecos de mi sangre,
desde el ud, su melodía,
la guitarra y su armonía
con jaranas componía
de mis sones el enjambre.
La raigambre
por los ecos de mi sangre,
desde el Asia ha germinado,
en el África ritmado
y en España ha elevado
para América su cante.
La raigambre
por los ecos de mi sangre,
las conquistas son la sombra
de una luz que nos arroba,
pues escritos en la obra,
somos en la misma clave.
lunes, 10 de noviembre de 2025
Poemas con excusa: Sonetos soñados
El sueño tiene un prestigio en decadencia. Si Kublai Khan pudo soñar un palacio y Coleridge un poema, para nosotros parece quedar reservado un destino menor, el sueño como revoltijo de experiencias personales a descifrar, relegado a recurso tramposo o mecanismo para aburrir interlocutores. Si encima se pretende proponer una poesía que "exprese" sentimientos profundos escondidos en ese revuelto, sólo queda huir.
Pero la poesía acecha en todas partes, incluso en los momentos poéticos. Alejo Steimberg se despertó con un verso y con la experiencia insoportable de haber perdido un amigo. Suficiente motivo para abandonar una vida de resistencia a la expresión de sentimientos escondidos en los sueños, y ofreció un soneto. Se trata de un poema clásicamente sentido. Técnicamente muy limpio en el que las alteraciones de la estructura clásica contribuyen al efecto final, como el hecho de que en la primera estrofa se cierre sintácticamente con la información contenida en el primer verso de la segunda estrofa, algo así como un encabalgamiento estrófico. Resulta, asimismo, interesante, que se haya partido lo que correspondería al verso catorce en dos versos para redondear el cierre y retrasar la lectura, ya sea en voz alta o voz baja.
SONETO SOÑADO
Tuve un sábado-simil de señales,
una noche completa consagrada
a rescatar del todo y de la nada
y juntar en mi mente materiales
de pasados, futuros y presentes.
Le pude dar su digna despedida
a un amigo querido cuya ida
me sumó a cofradías de dolientes
que al corazón le ponen un remiendo
recordando que el que partió les deja,
superando a la pena y a la queja,
la imagen del que fue y seguirá siendo.
No poniendo al dolor tras una reja
se dicen a sí mismos
"yo te entiendo".
Conminado a convertir el soneto en serie, Federico Reggiani intentó excusarse exhibiendo el carácter craso y estúpido de su producción inconsciente, dominada por vulgares remembranzas eróticas de actrices de Hollywood y diversas ridiculeces asociadas. Vana pretensión: fue obligado, por sus contertulios y por su propia musa, a escribir su soneto precisamente con semejante material.
El surrealismo jocoso no le impide mantener, de forma airada, tal como lo hizo Steimberg en el poema que abre la sección, la estructura precisa de 4-4-4-2. Cierra con un pareado por todo lo alto en la expresión “trivial devoción masturbatoria”.
Otra vez he soñado con Scarlet
vestida de pitufo femenino.
Ni el atuendo infantil ni el desatino
le impedían brillar como una starlet.
Inconsciente vulgar el que se esconde
en la parte de adentro de mi craneo.
Nunca un sueño elegante, extemporáneo
apenas fantaseos con la blonde .
¿No podría soñar con un palacio
y después despertar con una rosa?
¿O dudar si soy hombre o mariposa
que sueña ser un hombre en el palacio?
Me tocó ver girar como una noria
Mi trivial devoción masturbatoria.
Finalmente, Raúl Lozano Palazón cerró el ciclo con un soneto que hace del sueño un loop barroco de eses aliteradas, con aproximadamente veintidós sueños uno dentro del otro, según las interpretaciones del poema. Un tour de force que nos recuerda que, como ya dijo Calderón de la Barca, “los sueños, sueños son”. El cierre del poema nos deja con la duda de si el personaje ha despertado, o por el contrario, el propio despertar se ha producido dentro de alguno de los sueños.
Sueño soñando en un sueño que sueñas
sueños soñados que sueñan más sueños
y en el soñar de mis sueños diseño
sueños que sueñan tu boca risueña
sueño con saña sonrisas que enseñan
signos insignes de dientes de ensueño
sanas y salvas sonrisas sin dueño
metas soñadas en sueños pequeños
Boca soñada, señales y señas
supe soñar que soñar era cierto
sueños sensibles que exhiben y empeñan
supe soñar como sueñan los muertos
sueños con dueños y señas sin dueñas
sueña que sueña soñé que despierto
martes, 2 de mayo de 2023
Poemas con excusa: el equilibrio
En esta edición nos hemos propuesto escribir un poema con libertad formal sobre "el equilibrio" El tema se ha tratado según las impresiones subjetivas de cada participante en torno al concepto, pero como vamos a ver a continuación, existe cierta correspondencia entre las aportaciones. Hemos considerado que introducir una inteligencia artificial es un buen pretexto para comparar la creación con IA y la creación humana teniendo en cuenta que podemos tratar su participación como una más entre un (reducido) grupo de personas.
Por orden de participación Victor Atikof, Raúl Lozano y ChatGPT:
Curiosamente al proponer el equilibrio como tema, las tres aportaciones ha caído en lo fenomenológico y esto no sería para nada significativo si no fuera por que ChatGPT también ha caído en el mismo tópico con una similitud temática sorprendente.
Victor trata de integrar los elementos de la naturaleza desde una perspectiva espiritual, "Su Obra" aparece en letras mayúsculas. El equilibrio se da en términos de ausencia o presencia de elementos que forman ese sistema como un todo: nada falta, nada sobra. Y esta percepción se percibe a través de la experiencia vital sin dejar de aceptar sus contradicciones ay que yo quisiera / La plenitud de tu beso / Y por tal deseo la mente / Se conecta a lo divino
Nada falta, nada sobra
Habitamos Su Obra
Cada brisa y cada pizca
Cada átomo y fotón
Suavemente se acarician
Al latir el corazón
Nada sobra, nada falta
Al tocar el Universo
Pero, ay que yo quisiera
La plenitud de tu beso
Y por tal deseo la mente
Se conecta a lo divino
Y de súbita sorpresa aparece
Por el cielo un bulanico
En el siguiente poema se oponen dos ideas: una es el equilibrio como fuerza autoconsciente relacionada con la biología, y la otra es el caos como fuerza de aniquilación relacionada con la física. Se utilizan muchas imágenes cargadas de lirismo para hablar del equilibrio: el lirio, las palomas, las montañas, los halcones etc. El poema termina aceptando que el equilibrio siempre sale victorioso, pues el camino que debe seguir el Todo para su destrucción pasa por la vida y por la experiencia de quienes lo habitan.
En el Todo en equilibrio por sí mismo
se proyecta el corazón del universo
y en el caos encuentra el vil catastrofismo
a la opuesta perfección que da su inverso
Las montañas en reposo dulcemente
son la suma de sus fuerzas anuladas
como dos padres atentos que las mecen
con la cándida quietud de su mirada
Los halcones en la brisa pasajera
son la suma de la tierra que los llama
y el aliento de los vientos que genera
el empuje y la presión bajo sus alas
Todo nace, todo mengua y todo crece
en el éter de las causas conectadas
todo nace y por nacer desaparece
y en el Todo se contiene hasta la nada
Los lirios flotantes, carbono y aroma
capturan del sol radiación y energía
como una bandada de blancas palomas
lanzadas al mar de la basta entropía
halcones y montañas, lirios y palomas
mares y desiertos, selvas y edificios
el mundo es una mezcla de física y hormonas
cayendo en la negrura de un hondo precipicio
El tiempo no se agota y los cuerpos se dilatan
las formas se autoinmolan en su eterna caída
y el universo toca su dulce serenata
y sale victorioso de su causa perdida
El siguiente poema de ChatGPT, perfectamente podría tratarse una extensión de cualquiera de los dos anteriores ya que recurre a hablar de las fuerzas que conforman el mundo, la observación de dichas fuerzas y cómo estas se revelan en el individuo para dotarlo de una interioridad más elevada.
El equilibrio, esa fuerza sutil,
que rige el mundo con gran destreza,
y en todo lo que existe se ve
la marca de su sabia belleza.
En el balanceo de las mareas,
en la quietud de la noche oscura,
en la caída de la lluvia fina,
y en el brillo del sol con su altura.
La tierra misma es un gran equilibrio,
de su corteza a su núcleo ardiente,
con la danza de sus fuerzas cósmicas,
su armonía es realmente impresionante.
El equilibrio es la clave de la vida,
en el cuerpo, mente y en el alma,
y encontrarlo es la gran tarea
para vivir en paz y en calma.
Así que busquemos en nuestro interior,
y en el mundo que nos rodea,
el equilibrio que nos haga sentir
que somos parte de la gran idea.
jueves, 29 de octubre de 2020
Poemas con excusa XI: Ontología en soneto
Hoy nos ponemos filosóficos,pues en esta entrega desglosaremos las nuevas aportaciones de Darío Steimberg y Raúl Lozano en forma de soneto y en las que a través de esta estrofa, se nos ofrecen reflexiones en torno al concepto de realidad desde diferentes perspectivas.
Empezamos con el texto de Steimberg: lo curioso en este soneto es que además de proponer una disyuntiva ontológica, maneja en su tratamiento la paralipsis, pudiendo haber estado perfectamente en nuestra anterior entrada. En él se usa un registro complejo pero algo hipnótico haciendo uso del hipérbaton y la elipsis como en el tercer verso o el catorceavo. En cuanto al contenido se aprecia una disyuntiva entre realidad y apariencia: lo que funestamente se describe como realidad en los dos cuartetos se revela apariencia en los tercetos. Este recurso aunque ha sido algo muy recurrente en el barroco sigue imprimiendo un gran interés a nivel de creación literaria y su reapropiación supone sin duda un acierto. Otro recurso de interés se da en los dos primeros versos donde se sintetiza el contenido que se vendrá desarrollando en todo el soneto de forma precisa y lacónica Soñé perturbaciones de escala planetaria / y a veces no moría ni un pájaro en la noche. Sin más dilación, atreveos a interpretaciones:





