Mostrando entradas con la etiqueta Políglota. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Políglota. Mostrar todas las entradas

viernes, 11 de abril de 2014

El deslizamiento entre lenguas -y países- como motor poético (Indran Amirthanayagam)

Indran Amirthanayagam
(Colombo, Ceilán -hoy Sri Lanka-, 1960). Nacionalizado estadounidense, viven en Lima.
Ya teníamos: un escritor arabohablante pero poeta en francés y castellano. Otro autor también marroquí pero que publica en inglés, hebreo y castellano. Una poeta neerlandesa que escribe también en castellano e inglés. Hoy, nuestra galería de poetas translingüísticos suma otro de esos perfiles que nos gustan con Indran Amirthanayagam.

Originario (lo cito) de "un país que ya no existe", Amirthanayagan nació en Ceilán (hoy Sri-Lanka) y su familia emigró a Londres y luego a Honolulú. Diplomático, vive en Lima y escribe en inglés, en castellano, en francés y en portugués. Como decíamos en el útimo post, eso lo convierte en tres poetas distintos. Quien nos ocupa aquí es el que escribe en castellano. 

Y escribe, por ejemplo, "Zapatos viejos", donde parece dialogar consigo mismo, fiscalizando la incorporación de su propia historia ("No hay huellas de tus primeros/ ocho años en los últimos versos"), sin piedad:
y los chismosos dicen
que has olvidado tus antepasados;
eres amnésico, comes la experiencia
como un sándwich,
digieres países como un monstruo [...]

sábado, 1 de febrero de 2014

Nanne Timmer o la lengua segunda como juguete

http://conexos.org/2013/02/10/1975/
Nanne Timmer (La Haya, Países Bajos, 1971). Trabaja en la Universidad de Leiden (Países Bajos) .

El caso de Nanne Timmer es similar al de Larbi El-Harti: se trata de especialistas en una lengua y una literatura extranjeras cuya relación con su objeto de estudio evoluciona y los hace dar el paso que va del análisis a la práctica. En ambos casos, se trata igualmente de creadores que ya son poetas en su lengua materna, y que deciden desdoblarse como poetas al cambiar de lengua. Y es que el atractivo de escribir en otra lengua (siempre y cuando se la maneje bien) es grande. Porque, si bien es un rasgo de la poesía poder violentar la gramática, la sintaxis y la semántica, la libertad que tiene un poeta que llega tardíamente a una lengua con respecto a los preconceptos de un hablante nativo (qué es bello, qué se puede, qué no) es inmensa, sobre todo si no se corre peligro de deslizarse de una lengua a otra sin querer (y no hay deslizamiento entre lenguas de raíz diferente como el neerlandés y el castellano).

Esa alegría de contar con el idioma como juguete, que cualquiera que se haya lanzado a escribir poemas en otra lengua conocerá, se hace evidente en los poemas en castellano de Nanne Timmer.

jueves, 8 de agosto de 2013

Análisis de un autor que no leí

Larbi El-Harti (Asilah, 1963), escritor marroquí en lengua castellana y francesa

Larbi El-Harti, me dice Moís Benarroch cuando le pido sugerencias de otros autores que escriban en castellano en países de otras lenguas, es un escritor "muy Machado, más español que los españoles". Viniendo de él, un notable poeta en la lengua de Cervantes que, según David Wapner, escribe igual de bien en inglés y en hebreo, vale la pena chequear. Así que busco, pero no encuentro nada en castellano. ¿Problema? No, porque la especulación puede reemplazar el conocimiento sin perjuicios estéticos y el que avisa no es traidor. Entonces.

lunes, 17 de junio de 2013

Moís Benarroch, el glossanauta

Toda lengua (glossa  en griego) implica una historia, una visión del mundo y una forma específica de comunicar esta visión. Así, no es de extrañar que diversos escritores hayan escrito en más de una lengua. Lo hizo Beckett, que cuando dejó su lengua materna para escribir en francés lo hizo para empobrecer o desnudar voluntariamente su escritura, sometiéndola a los rigores de un idioma que le era extranjero. Lo hizo Gelman cuando, el tiempo de un libro, adoptó el ladino vinculándose con una de las facetas de la identidad judía. Y lo hizo Moís Benarroch (Tetuán, Marruecos, 1959; en Israel desde 1972), no una sino dos veces, en un notable itinerario que no comenzó ni en español, su lengua materna, ni en hebreo, la lengua principal del país al que emigró con su familia a los trece años, sino en inglés. Lengua neutral con respecto a su propia historia pero también (dixit) lengua del imperio.