El grado de confusión (real muchas veces, fingida otras) en el uso de estos términos que se evidencia en las discusiones mantenidas en la blogósfera es aterrador: así, por un lado, mucha gente parece pensar que el judaísmo no es más que una religión, pero por el otro para interpretar el conflicto israelo-palestino no dudan en usar una división étnica monolítica, que no se ajusta a la realidad del terreno.
Los judíos fueron por mucho tiempo un pueblo sin Estado (como los Palestinos), y los pueblos sin Estado sobreviven recurriendo a diferentes estrategias, a diferentes elementos de su identidad que funcionan como cemento identitario. En el caso del pueblo judío, su principal nexo en común durante siglos fue la religión.
También hay mucha confusión sobre el elemento étnico/ cultural del conflicto israelo-palestino, cuando es un conflicto esencialmente político cuya solución también lo es (dos Estados para dos pueblos). Para no enredarse, hay que diferenciar las diferentes identidades que aparecen en el conflicto: judíos, palestinos, árabes, israelíes (a lo que se suma la cuestión religiosa).
Para los judíos laicos (que son la mayoría), los judíos son quienes se consideran parte del pueblo judío, que tiene una religión propia; hay judíos creyentes o practicantes, judíos laicos y judíos ateos, que sin creer en Dios consideran la identidad judía importante para ellos. La definición religiosa es más estricta: es judío el que tiene madre judía. Cuando el Estado de Israel tuvo que establecer criterios para otorgar la ciudadanía a emigrantes o refugiados judíos, se decidió que no se podía dejar afuera a quienes hubieran sido considerados judíos y exterminados por el régimen nazi, que consideraba judío a quien tuviese antepasados judíos hasta tres generaciones hacia atrás.
Lo judío es una identidad cultural; "semita" también: semita es cualquier persona cuya lengua materna sea una lengua semita. "Antisemitismo" (el lenguaje es arbitrario, se recuerda), se aplica a la discriminación contra los judíos. Semita no significa tener una fisonomía "mediterránea", como parecen confundirse unos cuantos: no hay nada fisonómico en ser semita. Las diferencias en la fisonomía de los habitantes de tal o cual región son producto, en principio, de la adaptación al medio a través de milenios. Una etnia es un pueblo, es un concepto cultural. Los semitas, sobre todo los israelíes, vienen en todos los colores, tamaños, corpulencias, color de pelo... Pero todos todos, ¿ok?
La árabe es una cultura, con lengua y tradiciones propias, que se expandió en diferentes zonas de Asia, Europa y África a partir del surgimiento del Islam. La árabe es la cultura "oficial" del Islam, como es la judía del judaísmo (el árabe es lengua sagrada), pero no todos los árabes son musulmanes.
Los israelíes son los ciudadanos del Estado de Israel. Los palestinos son los habitantes de la zona donde debería crearse el Estado palestino según determinó la ONU. Los árabes israelíes también son palestinos.
Israel fue creado por la ONU para darles a los judíos el Estado que no tuvieron durante más de dos mil años. La exterminación de seis millones de judíos por los nazis sirvió como prueba de esta necesidad. El sionismo, el movimiento que buscaba la creación de un Estado judío en la tierra de Israel, existía desde fines del siglo XIX.
Cuando la ONU determinó la creación de dos Estados en esa zona, los países árabes se opusieron y llamaron a los palestinos a abandonar la zona, a la que podrían volver una vez se hubiera tirado "a los judíos al mar". Muchos obedecieron, y hubo también expulsiones, pero la cuestión es que árabes israelíes existen desde la creación del Estado (no pasó lo mismo en los países árabes de la zona, que echaron a todos los judíos cuando se creó Israel. Hoy son aprox. un 20 % de la población. Como dato, vale saber que el Meretz, la izquierda israelí, tiene un 30 % de votantes árabes. 30. Es enorme como porcentaje. Como para que quede claro que hay israelíes judíos y árabes tirando para el mismo lado.
En un contexto de conflicto permanente, no es sorprendente que israelíes y palestinos se opongan a un Estado binacional (en el Líbano se matan, flor de ejemplo); es absurdo entonces considerar a eso racismo o segregacionismo (sobre todo teniendo en cuenta que hay árabes israelíes desde la creación del Estado, repito). Muy diferente es la horrible posición de una minoría de israelíes de derecha que quieren darles plata a los árabes israelíes para irse (pero insisto: no quedó un solo judío en los países árabes de la región. Malos que echan gente, muchachos, hay en todas partes; en los países árabes parece haber habido más que en Israel).
Israel se creó para darle un Estado a un pueblo sin Estado, los judíos, junto a un Estado palestino que aún no se creó. Los que determinarán si Israel sigue siendo judío son los israelíes: unos son judíos (la mayoría), otros no. La mayoría de los judíos sienten que la existencia de un Estado judío es necesaria para su supervivencia (lo que no implica, como lo prueba Israel, que en ese Estado haya sólo judíos), por lo que es absurdo pedirles que formen un Estado binacional con los palestinos; lo que sí se debe no pedir, sino exigir, es el respeto de todas las minorías nacionales, y que una de esas minorías llegue a ser mayoría por el proceso natural del crecimiento poblacional es una de las reglas del juego. Si alguna vez llega a haber un solo Estado binacional, lo cual sería bello, sólo podrá ser posible luego de un período de paz. Israelíes y palestinos (palestinos; árabes -gente de cultura árabe- también hay en Israel) son como una pareja que se mata porque la obligan a estar junta. Déjenlos divorciarse, es el primer paso.
***
PS: Publico aquí, porque me parece muy bueno, el comentario de Eva Row al post original en "La Cooperativa de Blogs"
Eva Row dijo...
Esta acción del Estado de Israel, nos ha metido a muchos judíos en un problema, y no me refiero a los que se sienten "sionistas" y les disgusta la imagen de malo que tiene hoy Israel. Me refiero a los judíos que no nos sentimos involucrados como judíos en ese conflicto. Yo no sé otros, pero yo estoy luchando por que no me involucren, no quiero que lo hagan, ni los que se dicen "sionistas", ni los que se dicen "antisionistas". Entre ellos dos, han dispuesto que ningùn judío quede afuera de clasificación, y eso yo no lo permito para mi vida.
Que yo por ser judía tenga que definirme obligatoriamente "sionista", eso es racismo, y que yo como judía deba definirme obligatoriamente "antisionista", eso también es racismo.
La ideología militarista del Estado de Israel, y la ideología militarista del Hamas, y la ideología pseudo pacifista de los bienpensantes que obligan a los judíos como yo a definirme contra el Estado de Israel, simplemente por ser judía, es todo un abanico de despropósitos, que es lo que me tiene preocupada.
Hoy el tema no son los judíos, son los palestinos. Porque el dìa de hoy ellos son las victimas, ellos son los invadidos, ellos son los muertos. Hoy la violencia sobre Gaza, expone a la muerte a jòvenes israelíes en una guerra de venganza estúpida, como todas las guerras, hasta las de defensa.
Hoy no voy a levantar demasiado la perdiz, pero mañana y pasado y pasado mañana, y por mucho tiempo, voy a tratar de devolverles la imagen de su propia cara, a todos y cada uno de los que me mancharon con la realidad de su racismo, que no me dejaron siquiera manifestar mi descontento tranquila, atacada por argumentos falaces, como los de una lectora mía que observó que los judíos están copando los medios de comunicación, o un desaforado que ordena a los judíos argentinos que se definan. Me dan làstima. Todos éstos racistas le hacen un flaco favor a los palestinos. Pero no importa. La verdad es la verdad, tiene un peso enorme y hay que saberla defender.
Gracias por tu post, Comandante.
Versificación lúdica, poesía expatriada y, a esta altura, casi cualquier cosa. Surfeando el caos con Epicuro.
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miércoles, 29 de julio de 2015
viernes, 18 de junio de 2010
Bélgica: pequeña introducción a un país dividido
El "amigo personal" de la casa Bob Row (qué corno será un "amigo no personal", digo yo) preguntaba, en los comentarios al último post, refiriéndose a Bélgica y comparando con la opción abandonada en Israel-Palestina del Estado binacional, cómo hacen para convivir en un solo Estado dos comunidades nacionales hostiles. Pero yo creo que la cuestión es "por qué" y "cuándo" (el "cómo" es una consecuencia adaptativa): porque y mientras no les quede otra.
lunes, 16 de marzo de 2009
"Barones del Conurbano"... francobelgas y socialistas

El lector de la prensa argentina está habituado a leer el apelativo "barones" en la sección de política, aplicado por lo general a los intendentes peronistas del conurbano bonaerense. Pero este mote, que hace referencia al poder territorial y a la permanencia en el tiempo, está lejos de ser una exclusividad peronista o incluso argentina: en efecto, el mismo aparece asiduamente en la prensa franco hablante en Francia y Bélgica aplicado a ... socialistas. En realidad, y más allá del sesgo negativo de la palabra en cuestión, que se use el mismo término para unos y otros no tiene nada de extraño: el PJ y los PS francés y belga tienen varios puntos en común.
Los PS belga y francés son, como el PJ, los partidos históricamente más ligados al movimiento obrero organizado (y como podían serlo el socialismo o los movimientos anarquistas a principios del siglo XX en Argentina). Los sindicatos más fuertes son socialistas, y lo mismo suele ocurrir con las regiones comparativamente más pobres (como Valonia en Bélgica). Y aunque no se hable de "clientelismo" en francés, los PS suelen recibir acusaciones parecidas. Por otra parte, ambos partidos suelen ser los que concentran la mayor cantidad de votantes y candidatos de diferentes minorías, cuya presencia suele ser dramáticamente menor en otras formaciones políticas. En varias cosas, malas y buenas, socialistas francobelgas y peronistas se parecen bastante.
¿Divertido, no es cierto? Me pregunto que opinarían al respecto los socialistas locales (los peronistas, si son inteligentes, me imagino que se limitarían a cagarse de risa).
[Imagen del principio de Googlefight]
sábado, 24 de enero de 2009
El acuerdo de Ginebra, una propuesta exhaustiva para la solución del conflicto israelo palestino
Aquí van los links a dicho acuerdo, una iniciativa israelo palestina, al artículo de Yossi Beilin que lo presentó en el 2003 y a los sitios web de Shalom Archav-Peace now-La paix maintenant-Paz ahora (no confundir con la manga de nabos españoles que les copiaron el nombre, en un alarde o de ignorancia o de mala fe supinas; los sitios españoles que pueden encontrar en la Red pertenecen a los usurpadores, no a la asociación israelí) y de la iniciativa en sí:
http://www.almendron.com/politica/pdf/2003/int/int_0246.pdf
http://www.heskem.org.il/word/Spanish.html
http://www.geneva-accord.org/
http://www.peacenow.org.il
Les debo una presentación cortita de la iniciativa.
Shalom/Salaam!
http://www.almendron.com/politica/pdf/2003/int/int_0246.pdf
http://www.heskem.org.il/word/Spanish.html
http://www.geneva-accord.org/
http://www.peacenow.org.il
Les debo una presentación cortita de la iniciativa.
Shalom/Salaam!
lunes, 29 de diciembre de 2008
Contra la retórica del exterminio (respuesta a post de La Barbarie)
En el post de hoy de La Barbarie, Alejandro se pregunta "¿Es el exterminio condición necesaria del sionismo?". Como toda pregunta contiene el germen de las respuestas posibles, la manera en que se plantea ésta en particular es desafortunada. Porque si la respuesta es sí, ¿qué hacemos? ¿Exterminamos al sionismo? ¿Y cómo se extermina al sionismo, sino exterminando a los sionistas? ¿Y qué son los sionistas? ¿Los israelíes judíos, que son la mayoría?
"Sionismo" se ha convertido en una palabra por la que se entiende cualquier cosa. El sionismo fue el movimiento de liberación judío, que perseguía el objetivo de darles a los judíos una patria. Una vez alcanzado ese objetivo, las palabras "sionismo" y "sionista" pasaron a significar una cosa distinta según quién la usara. Para los israelíes de izquierda y para movimientos como Peace Now/ Shalom Arshav / La Paix Maintenant / La Paz Ahora (nada que ver con los españoles que organizaron una manifestación en España pero cuyo nombre llama a confusión), ser sionista es defender el derecho a la existencia del Estado de Israel, y por eso se consideran sionistas y propalestinos. El sionismo fue un movimiento de liberación de un pueblo. Ese pueblo ahora tiene un país, que no es mejor ni peor que otros. Demonizar a Israel no sirve de nada.
Con todo lo horrible que sea, el bombardeo no es la cuestión central, en el sentido de que puede argumentarse una agresión previa; no conviene centrarse en eso. Lo que hay que criticar con toda la fuerza posible son los bloqueos de ayuda humanitaria y de combustible, injustificables desde cualquier punto de vista e insostenibles desde cualquier retórica (bélica, diplomática, etc.) que no sea la de la presión. Llevar la discusión al terreno de si los israelíes son intrínsicamente malos no sirve.
Hay que aceptar que es un conflicto y entender que los israelíes y los palestinos no son los únicos actores principales, que los países árabes e Irán también participan. Si no se entiende eso, se reduce todo a grande malo contra chico bueno, una visión reduccionista y parcial.
En ese conflicto, hay que entender las posturas internas y apoyar las posiciones productivas (como La Paz Ahora, cuyo núcleo está forrmado por políticos y personalidades árabes e israelíes). Y criticar la lógica del bloqueo en el marco de este conflicto, una lógica que cuando no es criminal es contraproducente o simplemente inútil.
***
PS: Aquí van los comentarios a la publicación del post original en La Cooperativa de Blogs (que volverá en un par de meses, si Dios se digna a existir y nos acompaña).
Eva Row dijo...
Estoy de acuerdo en mucho, y en la forma en que desenmarañás el asunto. Yo diría que el SIONISMO no es uno sólo. No podemos hablar contra "EL" SIONISMO. Limpiar la paja del trigo: hay un SIONISMO de izquierda y un SIONISMO de derecha. El SIONISMO de izquierda empezó planteándose un Estado Binacional. El SIONISMO de derecha empezó postulando apropiación de territorio: Israel a ambos márgenes del Jordán. Siendo diferentes, los dos SIONISMOS, comparten lo básico: la instalación del Estado de Israel en un territorio propio, que fue acordado con las Naciones, que fue el actual territorio, en tierras que pertenecían a los turcos, luego al Mandato Británico, y por último a la partición que efectuaron las Naciones Unidas, que no fue aceptada por los países árabes, ni por la población palestina. Allí se creó el Estado de Israel.
Entonces lo que tenemos que partir en el concepto de SIONISMO, es por un lado la inobjetabilidad del derecho a la existencia del Estado de Israel en territorio que le fue concedido por las Naciones Unidas.
Luego de partido el concepto, lo que sigue del SIONISMO, que compete a la defensa del territorio, es una política mediocre y poco eficaz en lo diplomático, basada en la militarización del conflicto, de derecha, que apela a operaciones brutales, por más que tengan motivo en las acciones de Hamas.
Porque no es por la brutalidad por donde se van a arreglar los problemas. La represalia que hace un Estado con un Ejército poderoso sobre una población que vive en otro territorio, lo ùnico que recoge como respuesta, es la oposición de todos las personas que luchan por un mundo mejor que el que vivimos.
Comandante Cansado: yo no puedo apoyar el SIONSIMO de derecha que le sigue al mero derecho a la existencia de Israel. Lo que le sigue a ese SIONISMO de derecha es repulsa general. Y, por supuesto, el apoyo de los fanáticos de adentro y de afuera del Estado de Israel, que a muchos judíos como yo, nos avergüenzan.
Por lo tanto, si decimos NO AL SIONISMO DE DERECHA, estaremos tal vez encontrando las verdaderas palabras, las justas, las que no entran "impúdicamente" a aprovecharse de la situación para cuestionar la existencia del Estado de Israel, y transformar su grito en puro antisemitismo.
29 de diciembre de 2008 13:49
Jorge Schussheim dijo...
Siempre precisa, Eva. Has dado una lección magistral en 30 líneas.
29 de diciembre de 2008 14:07
Comandante Cansado dijo...
De acuerdo, Eva. Pero para hacerlo completo: SÍ AL SIONISMO DE IZQUIERDA, el de Amos Oz y La Paz Ahora.
29 de diciembre de 2008 14:32
Eva Row dijo...
Yo preferiría dejar el tema del SIONISMO afuera, porque así "todo en bloque", engloba la crítica a la existencia del Estado de Israel.
Si vamos a criticar la existencia de los Estados territoriales, hagámoslo con todos.
En realidad insisto en lo que dije tantas veces en tantos lados, el Estado de Israel no se fundó por la idea SIONISTA. Si así hubiera sido, se hubiera fundado antes de la Segunda Guerra Mundial. Lo único que propició la creación del Estado de Israel fue la enorme expulsión de los judíos de su tierra europea, de sus países de nacimiento, de los países en los que eran ciudadanos. Expulsión llevada a cabo con la muerte de la mayor parte de ellos, y no siendo suficiente con ello, se expulsó al resto de los sobrevivientes que no tuvieron opción más que de irse a Israel, porque así lo había determinado el mundo.
Así que el SIONISMO originario tampoco ser causante de este desastre actual. Ni siquiera el SIONISMO de derecha de Jabotinsky, que no encontró eco en la mayoría de aquel pueblo judío que luchaba por sobrevivir. No olvidar cuando Ben Gurión ordena hundir el barco Altalena que trae armas para que la derecha tome la manija.
Lo que hoy se llama SIONISMO es la ideología de un estado militar de derecha, es verdad. Pero los que atacan al SIONSIMO, indicando que la causa de los males está en los fundamentos del nacimiento del Estado, también son de derecha, aunque sean víctimas.
¿Pero cómo referirse al SIONISMO dejando en claro que se habla del SIONISMO de hoy, de derecha, militarista, y que no se cuestiona la existencia del Estado?
¿Por qué no dejar esa palabra afuera de ésto?
¿Acaso cuestionamos los fundamentos del nacimiento de los EEUU?
29 de diciembre de 2008 16:30
Comandante Cansado dijo...
Me encantó, Eva. De acuerdo.
29 de diciembre de 2008 18:10
"Sionismo" se ha convertido en una palabra por la que se entiende cualquier cosa. El sionismo fue el movimiento de liberación judío, que perseguía el objetivo de darles a los judíos una patria. Una vez alcanzado ese objetivo, las palabras "sionismo" y "sionista" pasaron a significar una cosa distinta según quién la usara. Para los israelíes de izquierda y para movimientos como Peace Now/ Shalom Arshav / La Paix Maintenant / La Paz Ahora (nada que ver con los españoles que organizaron una manifestación en España pero cuyo nombre llama a confusión), ser sionista es defender el derecho a la existencia del Estado de Israel, y por eso se consideran sionistas y propalestinos. El sionismo fue un movimiento de liberación de un pueblo. Ese pueblo ahora tiene un país, que no es mejor ni peor que otros. Demonizar a Israel no sirve de nada.
Con todo lo horrible que sea, el bombardeo no es la cuestión central, en el sentido de que puede argumentarse una agresión previa; no conviene centrarse en eso. Lo que hay que criticar con toda la fuerza posible son los bloqueos de ayuda humanitaria y de combustible, injustificables desde cualquier punto de vista e insostenibles desde cualquier retórica (bélica, diplomática, etc.) que no sea la de la presión. Llevar la discusión al terreno de si los israelíes son intrínsicamente malos no sirve.
Hay que aceptar que es un conflicto y entender que los israelíes y los palestinos no son los únicos actores principales, que los países árabes e Irán también participan. Si no se entiende eso, se reduce todo a grande malo contra chico bueno, una visión reduccionista y parcial.
En ese conflicto, hay que entender las posturas internas y apoyar las posiciones productivas (como La Paz Ahora, cuyo núcleo está forrmado por políticos y personalidades árabes e israelíes). Y criticar la lógica del bloqueo en el marco de este conflicto, una lógica que cuando no es criminal es contraproducente o simplemente inútil.
***
PS: Aquí van los comentarios a la publicación del post original en La Cooperativa de Blogs (que volverá en un par de meses, si Dios se digna a existir y nos acompaña).
Eva Row dijo...
Estoy de acuerdo en mucho, y en la forma en que desenmarañás el asunto. Yo diría que el SIONISMO no es uno sólo. No podemos hablar contra "EL" SIONISMO. Limpiar la paja del trigo: hay un SIONISMO de izquierda y un SIONISMO de derecha. El SIONISMO de izquierda empezó planteándose un Estado Binacional. El SIONISMO de derecha empezó postulando apropiación de territorio: Israel a ambos márgenes del Jordán. Siendo diferentes, los dos SIONISMOS, comparten lo básico: la instalación del Estado de Israel en un territorio propio, que fue acordado con las Naciones, que fue el actual territorio, en tierras que pertenecían a los turcos, luego al Mandato Británico, y por último a la partición que efectuaron las Naciones Unidas, que no fue aceptada por los países árabes, ni por la población palestina. Allí se creó el Estado de Israel.
Entonces lo que tenemos que partir en el concepto de SIONISMO, es por un lado la inobjetabilidad del derecho a la existencia del Estado de Israel en territorio que le fue concedido por las Naciones Unidas.
Luego de partido el concepto, lo que sigue del SIONISMO, que compete a la defensa del territorio, es una política mediocre y poco eficaz en lo diplomático, basada en la militarización del conflicto, de derecha, que apela a operaciones brutales, por más que tengan motivo en las acciones de Hamas.
Porque no es por la brutalidad por donde se van a arreglar los problemas. La represalia que hace un Estado con un Ejército poderoso sobre una población que vive en otro territorio, lo ùnico que recoge como respuesta, es la oposición de todos las personas que luchan por un mundo mejor que el que vivimos.
Comandante Cansado: yo no puedo apoyar el SIONSIMO de derecha que le sigue al mero derecho a la existencia de Israel. Lo que le sigue a ese SIONISMO de derecha es repulsa general. Y, por supuesto, el apoyo de los fanáticos de adentro y de afuera del Estado de Israel, que a muchos judíos como yo, nos avergüenzan.
Por lo tanto, si decimos NO AL SIONISMO DE DERECHA, estaremos tal vez encontrando las verdaderas palabras, las justas, las que no entran "impúdicamente" a aprovecharse de la situación para cuestionar la existencia del Estado de Israel, y transformar su grito en puro antisemitismo.
29 de diciembre de 2008 13:49
Jorge Schussheim dijo...
Siempre precisa, Eva. Has dado una lección magistral en 30 líneas.
29 de diciembre de 2008 14:07
Comandante Cansado dijo...
De acuerdo, Eva. Pero para hacerlo completo: SÍ AL SIONISMO DE IZQUIERDA, el de Amos Oz y La Paz Ahora.
29 de diciembre de 2008 14:32
Eva Row dijo...
Yo preferiría dejar el tema del SIONISMO afuera, porque así "todo en bloque", engloba la crítica a la existencia del Estado de Israel.
Si vamos a criticar la existencia de los Estados territoriales, hagámoslo con todos.
En realidad insisto en lo que dije tantas veces en tantos lados, el Estado de Israel no se fundó por la idea SIONISTA. Si así hubiera sido, se hubiera fundado antes de la Segunda Guerra Mundial. Lo único que propició la creación del Estado de Israel fue la enorme expulsión de los judíos de su tierra europea, de sus países de nacimiento, de los países en los que eran ciudadanos. Expulsión llevada a cabo con la muerte de la mayor parte de ellos, y no siendo suficiente con ello, se expulsó al resto de los sobrevivientes que no tuvieron opción más que de irse a Israel, porque así lo había determinado el mundo.
Así que el SIONISMO originario tampoco ser causante de este desastre actual. Ni siquiera el SIONISMO de derecha de Jabotinsky, que no encontró eco en la mayoría de aquel pueblo judío que luchaba por sobrevivir. No olvidar cuando Ben Gurión ordena hundir el barco Altalena que trae armas para que la derecha tome la manija.
Lo que hoy se llama SIONISMO es la ideología de un estado militar de derecha, es verdad. Pero los que atacan al SIONSIMO, indicando que la causa de los males está en los fundamentos del nacimiento del Estado, también son de derecha, aunque sean víctimas.
¿Pero cómo referirse al SIONISMO dejando en claro que se habla del SIONISMO de hoy, de derecha, militarista, y que no se cuestiona la existencia del Estado?
¿Por qué no dejar esa palabra afuera de ésto?
¿Acaso cuestionamos los fundamentos del nacimiento de los EEUU?
29 de diciembre de 2008 16:30
Comandante Cansado dijo...
Me encantó, Eva. De acuerdo.
29 de diciembre de 2008 18:10
martes, 23 de diciembre de 2008
Bélgica: historietas, cerveza, papas fritas y monárquicos de izquierda

País en general poco proclive a ocupar espacios en la prensa internacional, la crisis financiera mundial, con sus caídas de bancos y sus rescates gubernamentales, y la propia crisis política belga, con renuncias a repetición del Primer Ministro, llevaron al pequeño reino a romper esa opacidad. Anarcofacilonguísticamente entonces (como debe ser), el blog favorito de billones de seres imaginarios y de un puñado de irreductibles internautas (irreductibles como los galos de Asterix y Obelix, que también fueron a Bélgica, Pancho Ibáñez tiene razón, todo tiene que ver con todo) dedica un post a explicar algunas particularidades del paraíso de la cerveza y el infierno de los amantes del clima benigno.
Inexistente como país hasta su creación como Estado moderno en 1830 (Bélgica fue el nombre de la provincia romana que abarcaba las tierras donde vivían los belgas, un conjunto de tribus que combatían entre sí y nunca llegaron a unirse completamente contra los Romanos), el reino de Bélgica ha tenido desde su origen una historia movidita y cambiante. Su creación debía ayudar a pacificar la región, funcionando de alguna manera como un Estado-tapón, un poco como Suiza... sólo que sin beneficiar de barreras geográficas en absoluto. Con semejantes comienzos, no sorprende que el país haya cultivado fervorosamente el surrealismo y el humor absurdo. Pero la porosidad de las fronteras belgas fue para los dos lados, y es así como una pequeña parte de Prusia (o sea germanohablante) le fue otorgada como consecuencia de la Primera Guerra Mundial.
En Bélgica, además de la pequeña comunidad germanohablante, hay dos comunidades lingüísticas mayoritarias, la francohablante (formada por los valones, habitantes de Valonia, la región francohablante de Bélgica, y la inmensa mayoría de los bruselenses) y la flamenca, cuyas relaciones de poder han variado enormemente con el paso del tiempo. Efectivamente, el peso específico de los flamencos ha ido creciendo, y en la actualidad conforman el 60 % de la población, lo que se suma a la mucho mejor posición económica de Flandes con respecto a Bruselas y Valonia. La federalización del país, en 1970, profundizó las divisiones entra ambas comunidades, sobre todo en el plano político, ya que la nueva organización del país dividió completamente el sistema electoral. Así, no existen elecciones federales: cada comunidad vota sus propios representantes, lo que redunda, debido a la mayor población, en un dominio flamenco de la escena política nacional. Como consecuencia, los políticos hace campaña (y gobiernan) para sus votantes, lo cual evidentemente no hace mucho por la unión nacional, que por otra parte a los flamencos les preocupa cada vez menos.
Dividida desde 1989 en tres regiones (Flandes, Valonia y Bruselas, que es una especie de semi-región con menos prerrogativas que las demás), una de las cuales (Flandes) coincide además con una de las tres comunidades lingüísticas, Bélgica posee una arquitectura institucional que es todo menos simple. Suele decirse, de hecho, que sólo dos cosas mantienen unido al país: Bruselas y la monarquía. Esa particular situación lleva a que prácticamente no existan reivindicaciones republicanas en el sur del país (Valonia), la región que más resultaría perjudicada por una separación, ni en el PS ni en el Partido Ecologista (izquierda).
A estas particularidades, Bélgica suma otras más claramente positivas como ser uno de los últimos países de Europa en aferrarse a los restos del Estado de bienestar, con seguros de desempleo y leyes laborales más protectoras que en otros países de la UE.
Raro, raro país, interesante para los aficionados a la cerveza, el chocolate, la arquitectura, la historieta, el género fantástico, el humor absurdo, el surrealismo, el jazz (grande Django), la traducción... y las singularidades de la organización política.
PS: La imagen es la tapa de un libro de Philipe Geluck, creador de Le Chat (El gato), historieta donde dominan los juegos de palabras y un humor voluntariamente tonto.
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