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| José Ben-Kotel (en EEUU desde 1994 hasta 2014, luego en Israel) |
Versificación lúdica, poesía expatriada y, a esta altura, casi cualquier cosa. Surfeando el caos con Epicuro.
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viernes, 16 de diciembre de 2016
La libertad total como problema a resolver en la poesía (José Ben-Kotel como disparador)
viernes, 25 de octubre de 2013
Escribiendo desde ningún lado... y convirtiéndolo en un lugar (virtual)
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| Sancho en la Ínsula Barataria (que es ningún lado, como todo lugar imaginario) |
Y no: la
poesía es lengua, se alimenta de lengua (y de habla), y entonces si la lengua que
nos rodea no es importante la poesía no es más que una contradicción en sus
términos.
Habla de:
Argentina,
Bélgica,
Canadá,
Chile,
Cuba,
Estados Unidos,
Expatriación,
Francia,
Inglaterra,
Israel,
Italia,
Marruecos,
Poesía,
Teoría,
Venezuela
lunes, 17 de junio de 2013
Moís Benarroch, el glossanauta
Toda lengua (glossa en griego) implica una historia, una visión del mundo y una forma específica de comunicar esta visión. Así, no es de extrañar que diversos escritores hayan escrito en más de una lengua. Lo hizo Beckett, que cuando dejó su lengua materna para escribir en francés lo hizo para empobrecer o desnudar voluntariamente su escritura, sometiéndola a los rigores de un idioma que le era extranjero. Lo hizo Gelman cuando, el tiempo de un libro, adoptó el ladino vinculándose con una de las facetas de la identidad judía. Y lo hizo Moís Benarroch (Tetuán, Marruecos, 1959; en Israel desde 1972), no una sino dos veces, en un notable itinerario que no comenzó ni en español, su lengua materna, ni en hebreo, la lengua principal del país al que emigró con su familia a los trece años, sino en inglés. Lengua neutral con respecto a su propia historia pero también (dixit) lengua del imperio.
jueves, 30 de mayo de 2013
Es lindo ver las cosas con los ojos raros de David Wapner
La
voz poética de David Wapner (Buenos Aires, 1958; en Israel desde 1998) es la voz de un testigo que acepta con
filosofía aquello que ve. Una voz amable pero no neutra, que no
tiene ningún problema en fijar posición pero no por eso deja de
tomar distancia de sí misma. Una voz que necesita exteriorizar sus
preguntas para comprenderlas, como la versión literaria del
mecanismo de digestión de una vaca. Es una voz que crea, que hace
cosas de las palabras y de las palabras cosas, en un continuum que no
se detiene. Una voz en la que el extrañamiento hace a las cosas
raras y al mismo tiempo te da ganas de invitarlas a hablar. Una voz
de un yo que vive en un mundo de cosas que son y no son y que está
bien que así sea. Es una voz que, al escucharla, deja claro que se divierte consigo misma, como un perro feliz que se muerde la cola. Una voz (escritura) que puede ser autorreferente con la misma distancia con la que describe cualquier otro objeto. Una voz que dan ganas de oír.
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