lunes, 30 de julio de 2012

Elogio del enojo inspirado

Yo cuando me enojo no sirvo para mucho y por eso me enojo poco. Pero hay gente que cuando se enoja brilla, se inspira y son lapidarios sin dejar de ser divertidos. A Gerardo Fernández ya el dije varias veces que es un gusto escucharlo cuando se despacha contar los agrogarcas (él es de un pueblo chico y los conoce bien). Y ahora estoy escuchando a Víctor Hugo Morales dándole para que tenga a Lanata, en un supuesto elogio. Monumental.