lunes, 19 de diciembre de 2011

Ecología: pequeños actos, efectos duraderos

Un compañero de trabajo acaba de decirme que ya no usa más tazas ni cucharas de plástico descartables por haberme visto a mí hacer lo mismo. Pequeñas recompensas que hacen sentir bien.

2 apuntaladores de ego:

Mordi dijo...

Yo voy en Buenos Aires con mi bolsa no descartable a hacer las compras y les digo a los comerciantes que no me den bolsita de plastico.. pero mucho carisma, se ve que no tengo.
Al menos, la panadera hoy no cuestionó mi pedido de envolver el pan en papel y no en bolsita. Es un puntito adelante en mi
viaje hacia el fin de la semirrecta.

Lo felicito, comandante, por su éxito. Me alegra que se preocupe por el medio ambiente y que sus colegas aprendan de su buen ejemplo.

Comandante Cansado dijo...

Ja, gracias, Mordi. Tengo menos suerte con otras cosas, como con el hecho de que los belgas no creen en la existencia de los géneres. Los controles bromatológicos de los lugares de street food son lamentables (8o % mal), pero a los tipos les sigue molestando que te niegues a comer un sándwich hecho por una persona que también recibe la plata, sin lavarse las manos en el medio. Y no están acostumbrados a la que la gente se queje (un año y medio sin gobierno no sucede en cualquier lado).