Nos enteramos por Gal de Registro Mundo que Sylvina Walger (la inventora de la infame expresión "pizza con champán", que derrama asco estético como si lo peor que pudiera reprochársele al menemismo es haber sido "grasa") escribió en una nota para La Nación que " 6, 7, 8 es un programa del que Goebbels se hubiera enorgullecido." Por favor, que salte un bloguero opositor (uno sólo, no pido mucho), a criticar de una vez el uso de falacias del tipo "reductio ad Hitlerum". Nosotros lo tenemos a Lucas, que se subleva contra el uso de esas falacias vengan de donde vengan (él critica un caso puntual justamente en el mismo programa del que habla la fina y delicada Walger). ¿Y los opositores? Silencio de radio. ¿Tan difícil es? No se puede comparar a los adversarios políticos, en una democracia, con asesinos y criminales. No se puede, punto. Está mal. Eso debería estar dentro de los cuatro o cinco puntos en los que tenemos que ponernos de acuerdo que tanto mencionan algunos notables de la oposición, ¿no? No me lo agradezcan, muchachos opositores. Es un humilde aporte desde EeE para la moderación y el consenso que tanto nos gusta a todos.
El mercado inmobiliario dolarizado: tirando una ideíta como botella al mar...
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A partir de este post, y de la respuesta de mi amigo Mordi, puse por
escrito una idea que me viene rondando la cabeza y bueno, a Mordi también.
Hay alguna ...
Hace 20 horas

10 apuntaladores de ego:
Comparto plenamente, pero creo que todavía no tenemos en claro que el consenso al que se refieren es pensar como ellos, no a un acuerdo entre todos.
Buenas, Escribidor. Por supuesto, para ese lado apunta la ironía del texto. Gracias por pasar.
El pensamiento unico que no admite replica esta mas cercano al fascismo que lo la Walger sospecha y en ese sentido sangra por la herida
Me parece que esto trasciende a Silvina Wagner.
Así como no permitirían en La Nación que alguien escriba que Mitre es Nazi o discípulo de Goebells, sí están permitiendo que se diga eso de un programa de televisión.
Adorno se planteaba si se podía escribir poesía después del nazismo. Jamás se hubiera imaginado que se podían escribir pelotudeces.
El problema está en la intensidad porque si 678 es nazi, entonces ¿qué es Macri (al que Walger apoya(ba?) y sus pistolas? Es el problema con la exageración, que te quedás rápido sin adjetivos.
Me sorprende (?) Què dirìa Goebbels de semejante argumentum ad verecundiam que esboza Silvina Walger! Primero, no hay ningùn ario en el panel de 678. Lo màs seguro es que hubieran enfilado todos derechitos para Auschwitz!
Esperaba màs de esta señora, de hecho siempre pensè que el significante "pizza y champagne" excedìa la categorìa de "grassa" pero ya es hora de aprender que tengo que dejar de ser comprensiva con los "pensadores" (?) opositores.
Saludos
Después de haber exhibido su derrape integrando el panel de "Polémica en el mar", se puede esperar más lucidez de Jacobo Winograd que de Sylvina Walger.
"en el bar" quise decir...
Buenas a todos.
Fernando: lo que pasa es que si nos empezamos a tratar de fascistas entramos en un callejón sin salida. De ahí la importancia de las formas y de los límites en el discurso.
Lucas: por supuesto, pretenden que está mal comparar con los nazis a unos y no a otros. Y sí, no me acuerdo quien había dicho que la estupidez humana no tiene límites.
Desparejo: claro.
Leila: es que Menem despertaba la fibra elitista de sus adversarios, lo sabía y se frotaba las manos ante cada ataque de ese tipo, ya que le permitía fingir una "credibilidad popular" (estoy calcando el término inglés "street credibility") imposible de alcanzar por otros medios. A la pizza de Walger hay que sumarle el "caudillo plebeyo" de Fernández Meijide (a partir de ese momento, Menem no paró de llamarla "la Condesa" con evidente fruición), entre otras.
Antares: al menos seguro que la imagen de Winograd de sí mismo es menos delirante que la que puede tener la Walger, que es taaaan importante y seria. Tipos como Winograd y, ponele, Nimo, son payasos, y lo saben, lo cual siempre es mejor.
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