sábado 30 de mayo de 2009

Violencia

Tres agresiones al jefe de la bancada oficialista en la Cámara de Diputados. Tres agresiones en las que, sumadas, se le tiraron huevos, tomates, patadas, bosta. Tres ocasiones en las que rompieron los autos que lo llevaban. Pero, según lo que opinan diversos comentaristas antikirchneristas en la blogosfera, quejarse de esto sin criticar también la famosa piña que le pegó el líder de la Federación Tierra, Vivienda y Hábitat, Luis D'Elia, al tipo que lo siguió insultándolo durante una cuadra, es criticar una violencia y defender otra. Comparemos:

- Un diputado nacional, por hacer su trabajo, es agredido en tres ocasiones por un grupo de hombres que se convoca, entre otros medios, con mensajes de texto enviados por celular.

- Un tipo persigue a otro durante una cuadra insultándolo y se come una piña.

De un lado tenemos a grupos de personas que se juntan reiteradamente con el fin de amedrentar a un diputado, a través de la violencia física, por cumplir con su deber y ser fiel a la bancada que representa. Del otro, a un tipo que se calienta porque otro lo insulta sin parar largo rato y le da una torta. Y es lo mismo, dicen. Ajá. Bueno, no.

Insultás a un tipo una cuadra y te comés una piña, jodete por boludo. Sos diputado nacional y te agreden tres veces por hacer tu trabajo, te merecés el respaldo de toda persona que respete el voto popular. Si le pegás una piña a alguien que te provoca largamente, sos, a lo sumo, un calentón. Si te juntás con otros para agredir a un diputado que no te gusta sos un cagón*, un facho y te pusiste de acuerdo con otros para cometer un acto penado por la ley. Pero no, es todo lo mismo, dicen. Es todo igual de espontáneo, una piña a alguien que te insulta que tres agresiones colectivas en las que se fue a buscar a la víctima. Nada de premeditado en esto último. Por supuesto. No hay duda. Ferpectamente.

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* "La gente comenzó a salir del local y dado que estaban en franca mayoría Rossi aseguró que debió contenerlos para que no respondieran a la agresión. Luego de tirar los huevos, los ruralistas se fueron corriendo".
http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-125891-2009-05-31.html.

13 apuntaladores de ego:

Horacio Gris dijo...

Totalmente, comandante. Muy muy bueno.

Vincent Vega dijo...

Completamente de acuerdo. Estos fachos tienen toda la banca de los grandes medios. Supongo que aguantárselas es parte del juego político (poner la otra mejilla?), pero da mucha rabia tanta impunidad

tiovik dijo...

...perdon, yo entendi mal o hay un grupo de personas que infringe una ley al impedirle a un funcionario legalmente elegido ejercer sus funciones mediante el uso de la violencia. No era sedicion el delito?. Por cierto, si insultas a alguien y te comes una piña podes ir a la comisaria a denunciarlo. No hay nada que se lo prohiba...

Esteban dijo...

Me encanta cuando los peronistas apelan al republicanismo para defenderse...
Deberian hacerlo siempre, no solo cuando les conviene...

Comandante Cansado dijo...

¿El peronista vengo a ser yo? Mi frase favorita para usted, mi estimado Esteban: hay peronistas y antigorilas; pensar que es lo mismo suele ser un síntoma inequívoco de gorilismo avanzado.

Federico dijo...

Me parece que hay que tener cuidado. A mí el escrache no me gusta nada como mecanismo de protesta, la sociedad rural de Lobería me gusta menos, pero es eso: un mecanismo de protesta.
Capaz que estoy leyendo demasiado a Gargarella, pero creo que hay examinar con cuidado cada caso antes de pedir que se limite un derecho a la protesta (Esos actos "penados por la ley", ¿cuál ley?).
Hace un rato escuché a Mona Moncalvillo en Nacional (escucho Nacional, veo Canal 7 y leo Página/12: soy cuasi K) decir que estos no eran hechos aislados, que muchos diputados que apoyaron la 125 habían tenido que sufrir presiones al volver a sus pueblos, como que "les den vuelta la cara o los insulten al pasar". (Posta, creanme, dijo esa tontería, capaz que Nacional publica el audio). O sea que ni siquiera puedo putear a mi diputado al pasar. Y lo tengo que saludar amablemente. Y si voy a protestar, tengo que hacerlo de un modo que no moleste, y en lo posible sin salir en la tele, para no producirle un trauma a sus pibes.
¿Qué sigue?

Comandante Cansado dijo...

Federico, por lo menos en la primera ocasión lo patearon, en las tres le rompieron los autos que lo llevaban, en una hasta los vidrios. Y se convocan, no es que "pasaban por ahí". ¿Eso es "insultar"? Lo realmente peligroso es que se justifique esos actos, como hace parte de la oposición. Se busca intimidar y tal vez hasta producir una reacción para victimizarse, que afortunadamente aún no han conseguido. Minimizar esto es peligroso.

Los escraches buscaban sacar del anonimato a autores de crímenes de lesa humanidad, que no pasaran desapercibidos. Acá se persigue a un diputado que hace su trabajo. No es un escrache.

Federico dijo...

Comander:
Creo que uno se tendría que concentrar en que le pegaron, o le rompieron un auto (sobre todo si eso pone en riesgo su integridad: para mí el cuerpo es un límite) pero no en que la protesta en sí sea ilegítima.

Porque no me convence (pienso en voz alta, eh, de hecho, solía pensar disntinto al respecto) el doble argumento que se agrega (es lo mismo que dice Sandra Russo en Página/12 de ayer):

a) Que no son aceptables porque "se convocan"

b) Que no son aceptables porque no me gusta la causa que defienden.

"a)" es sencillamente inaceptable, salvo para desmontarle a La Nación la estupidez de que algo es mejor por su espontaneidad. Pero al desmontarlo se acepta la idea de base, esa que dice que la organización vuelve "político", ergo, "malo" un acto.

En "b)", reconozco, hice una reformulación tramposa. Lo que al menos a mí me jode es que el escrache es un símbolo de la lucha contra la impunidad, y en tanto tal es una mierda que se use para otra cosa. (Por eso, calculo, los diarios usan la palabra "escrache", que tiene ese plus simbólico, y no alguna otra, como "manifestación" o "protesta")

Pero cambiemos la palabra: unos ruralistas (ponele que son unos oligarcas soretes) hacen manifestaciones. Así que examinemos cada una. (O sea: no es lo mismo pegarle una patada a Rossi que hacer una manifestación en el aeropuerto cuando va Cristina)

Acá: http://seminariogargarella.blogspot.com/2009/02/escraches-reloaded.html
Gargarella argumenta mejor que yo (en ocasión de los anteriores "escraches" a Rossi).

Un abrazo

Federico dijo...

Querido comandante:
Gargarella retoma el tema escraches, hoy:
http://seminariogargarella.blogspot.com/2009/06/escraches-de-ayer-hoy.html
Me parece una nota fundamental para pensar el tema.

Termina así:
"v) Ser de izquierda es ser crítico del poder. Del poder político establecido, del poder económico incorporado en el gobierno o enemigo de aquél. Ser de izquierda es criticar impiadosamente las políticas de injusticia social promovidas desde el gobierno, tanto como las prácticas de la desigualdad extrema defendidas desvergonzadamente, y desde hace decenas de años, desde muchos de los sectores ligados al campo. Se pueden hacer ambas cosas al mismo tiempo, sin ningún problema, sin “entregarse” a ninguno de tales actores. Ser de izquierda exige que no seamos complacientes frente al poder."

Jose Barrita de BAndoneón dijo...

Comandante, muy buen post
Por ahora los compañeros vienen demostrando una disciplina envidiable ante tanta agresión.

Esperamos que aguanten
Saludos

G-Fer dijo...

Y ahí está la diferencia, Comandante. Estos tipos son tan cobardes que agreden en patota y salen rajando, pero eso es ser republicano. Cuando D'Elia se hinchó las pelotas y le metió un viaje al testaferro de represores que lo venía insultando, en un mano a mano, eso es ser autoritario y violento.

Comandante Cansado dijo...

Horacio, Vincent, José: gracias.

Federico: lo que importa es que usted me dé la razón en algo, je.

G-Fer: está claro que justifican lo injustificable y luego se vuelven Ghandi.

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